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Mis partos:¿hospital público o privado?

Ahora que se aproxima el parto de habichuelilla, he decidido contaros mi experiencia con los dos partos anteriores.

Fran, el mayor nació en el hospital público, pero en cambio Mario nació en un hospital privado y habichuela nacerá en el público. Si sentís curiosidad de porque el de en medio nació en el privado y ahora he decidido volver al público yo os lo explico.

El parto de Fran fue un parto muy muy largo. El hospital de referencia que nos tocaba, acaba de abrir sus puertas apenas un mes antes de mi FPP. Esto tenía varias cosas buenas:

– Las habitaciones eran geniales (todo lo buenas que pueden ser unas habitaciones de hospital)
– Las camas totalmente nuevas, articuladas 100%
– Los paritorios estaban y están totalmente equipados, a diferencia del hospital anterior donde la sala de dilatación era común para  todas las parturientas, en este las salas son individuales, donde dilatas, pares, y haces el post- parto, además de tener tu baño con ducha por si lo necesitas y tu pelota de pilates.

Pero también tenía una cosa muy mala: DESORGANIZACIÓN. Y eso se podía palpar en el ambiente.

Yo rompí aguas en casa a las 10 de la noche de un Martes 25 de Enero. No se me olvidará la película que estábamos viendo, era la de Niños Grandes con Salma Hayek, Yo estaba tan cómoda haciendo mis ejercicios pélvicos en la pelota, cuando noté como un líquido viscosillo salió de mi vagina y con mucha tranquilidad, teniendo claro que no iba a ser como las películas me cambié de ropa, me puse una compresa, llamé a mama y nos fuimos al hospital. Como nos habían explicado en las clases de educación maternal, en el momento en el que entras por la puerta con la bolsa rota te dejan ingresada, y así fue. Y allí me planté yo en una habitación en la planta de obstetricia y maternidad con mi bolsa rota, un centímetro de dilatación pero ni una sola contracción.
Imaginaros la euforia, era el primer nieto, y allí se presentaron mi madre, y mis suegros dispuestos a vivir el parto de su nieto, pero los pobres fueron mandados de vuelta a casa, para descansar y fue papichulo el que se quedó acompañándome. Yo como buena primeriza, y después de que el matrón de turno me recomendara que descansara porque estaba muy muy verde, acepté lo que me dijo y me dispuse a coger la mejor postura. Pero el descanso duró poco, porque empezaron las contracciones y las ganas de orinar. Con cada contracción me notaba que me orinaba, y en parte era causado por la rotura de la bolsa. Cuando las contracciones fueron más continuas, cada 8 minutos o así avisamos, revisándome de nuevo las partes bajas que seguían con su centímetro de dilatación. Poco a poco las contracciones fueron más continuas, y decidieron pincharme un calmante porque la dilatación iba muy despacio, pero mis dolores no. Esa fue mi primera noche. Levantada cada media hora para ir al baño y con contracciones cada 5 minutos que no  hacían otra cosa sino incordiarme porque no me hacían dilatar.

A la mañana siguiente la nueva matrona del turno me comentó que la doctora pasaría y me pondrían el PROPEX. No se si lo conocéis pero es una especie  de tampón que te ayuda a dilatar. Fijaos si me ayudó que a eso de las 11 de la noche, se me salió y seguía con un mi centímetro, pero eso si, con las mismas contracciones y ganas de orinar.
La segunda noche fue horrible, como me vería mi madre que decidió quedarse en la sala de espera. Me pusieron dos calmantes, pero lo único que lograban era darme sueño pero no quitarme el dolor. Las contracciones seguían cada 5-8 minutos y estaba realmente harta de escuchar “TU DESCANSA QUE MAÑANA VA A SER DURO”. ¿En serio? Mañana iba a ser duro ¿entonces que era esto?. Mi madre la pobre se coló en la habitación y cuando uno de los enfermeros le dijo que no podía estar allí, ella lo sentenció con la mirada y le dijo que en 2 horas me bajaban y no me iba a dejar. Y así fue. Se quedó sufriendo conmigo cada contracción.
Como último dato me dijeron que llevaba un centímetro cuando me bajaron a paritorio a las 7 de la mañana.
OTRA matrona me miro una vez allí, me tomó los datos y se fue. A las 8 hubo otro cambio, otra que me miro, y decidió explorarme. ¡¡3 centímetros!! GUAU después de 34 horas de parto desde que rompí aguas llevaba 3 centímetros!!!!. Me pusieron oxitocina y me ofrecieron la pelota y a eso de las 9 y media de la mañana ya no podía más. Los ojos se me cerraban. Estaba tan cansada que apenas podía hablar, así que decidí pedir la epidural.
¡¡¡Que alivio!!! ¡¡Que sueño más bueno me eché!!. Pobre de papichulo. Lo dejé allí solo, menos mal que ya tenia un smartphone y se entretuvo buceando en Internet mientras yo seguía inmersa en  un sueño muy placentero del que solo me despertaba las escasas visitas de las matronas.
A las dos de la tarde se produjo el último cambio de turno que viví en el paritorio, viniendo no una sino dos matronas. Se presentaron muy amablemente y desaparecieron. A las tres menos cuarto volvió a aparecer una de ellas y  proceder a la seguramente décimo octava exploración que sufrían mis partes bajas,y por su expresión noté que algo no iba bien. Su cara, aunque se empeñaba en ocultarlo delataba alguna preocupación, además de que la exploración fue bastante más larga de lo normal. No dijo nada sólo se fue, apareciendo 5 minutos después dos ginecólogas que me dijeron que iban a hacerme una cesárea.
En ese momento y con  mi cansancio sentí alivio. Estaba tannnnnn agotada que casi me pongo de rodillas y  les beso los pies. Necesitaba que terminara ya, y necesitaba ver a mi hijo, saber que estaba bien.
La cesárea fue rápida, sin complicaciones y la recuperación  también. En poco tiempo me subieron a la habitación y no olvidaré el momento en el que entré por la puerta, allí estaba papichulo con el pequeño. Lo tenía tomado. Él que se negaba a tomar a cualquier bebe por miedo a hacerle daño. En cuanto colocaron la cama cogí a mi niño y me lo enganché al pecho. Se enganchó bien, con fuerza y con hambre, buscando el contacto que no habíamos tenido a la hora de nacer, ese contacto piel con piel que te niegan cuando es una cesárea. En la Rea solo pensaba en verle, me habían dejado observarlo muy poco tiempo y apenas darle un besito en la mejilla y quería palparlo, ver que era perfecto. Y así era. Desde ese momento empecé a disfrutar de mi niño. Mi recuperación fue muy muy buena, y me levanté pronto, apenas sin dolores, lo que me permitía moverme por la habitación con autonomía pero con cuidado.

Sinceramente os diré que cuando tienes a tu hijo en brazos olvidas lo mal que lo has pasado. El personal de planta se portó genial conmigo, y me trataron muy bien a mi hijo y a mi, pero mi primera experiencia no fue buena ni el parto ni cuando nos tenían que dar el alta. En ese momento el pediatra nos dijo que al pequeño había que hacerle unos análisis (que tenían que habérselos hecho durante las primeras 24 horas de vida) por estar más de 24 horas con la bolsa rota (estuve casi 40). Gracias a dios estaba bien, pero imaginaros el disgusto.
Por todo esto y sabiendo que queríamos buscar otro bebe en el momento en el que me estuviera permitido por mi cesárea, papichulo me insistió para que nos hiciéramos un seguro privado y así lo hicimos.

Un poco después del primer cumpleaños de Fran, quedé embarazada de Mario y empecé mi periplo de busca en los cuadros médicos para encontrar aquel, aquella que tuviera consulta y asistiera partos. Así encontré al que a día de hoy sigue siendo mi ginecólogo. El embarazo excepto por algunas complicaciones al principio fue bien, pero el niño no quería salir. A las 39 semanas mi tensión empezó a dispararse por lo que tuvieron que medicarme pero visto que no había manera de regularmela a las 41 + 2 decidió programarme la cesárea. Esa misma mañana amanecí sangrando y con contracciones. Por un lado me alegró quizás podría tenerlo por parto natural, por otro pensaba, ¡no habré tenido días que me vienen los dolores el día que la tengo programada!. Cuando ingresé me exploraron y no llevaba ni un centímetro. Las contracciones seguían, cada 15 minutos más o menos, continuas y seguidas. A las  de la tarde me bajaron a quirófano, después de hacerme un monitor y mi ginecólogo decidió explorarme. NI UN CENTÍMETRO. ¡Ni siquiera había borrado el cuello del útero! tras 12 horas. 
La cesárea fue bien, no me pusieron ni siquiera grapas, sino puntos autoabsorvibles, y la recuperación aunque un poco más dolorosa que la primera pero no mucho más.

Las únicas ventajas claras que vi, son la comodidad de estar sola en la habitación. que mis familiares tenian un sofá donde dormir y que si que es verdad que no te “aguantan” tanto, lo que por un lado es una ventaja, pero también puede ser un inconveniente.

¿Por que decidí quitarme el seguro y volver a la seguridad social?

Principalmente no le sacaba partido al seguro y de querer tener más hijos, como es el caso, mi ginecólogo me aseguró que no me dejarían tanto como la primera vez, así que ¿ porque seguir pagando?. Yo soy defensora de la seguridad social. Pienso que tenemos muy buenos hospitales, y  mejores profesionales, pero la lentitud, los protocolos y los recortes a veces te hacen plantearte que camino tomar.

Habichuela nacerá en el mismo hospital que su hermano mayor, en principio por cesárea programada siempre que no me ponga de parto y como dice mi ginecólogo, “igual se te cae” que no creo visto como han progresado mis partos anteriores. No me importa volver a pasar por el quirófano, y ya hace tiempo que superé la decepción por no haber parido. No soy menos madre por llevar una cicatriz por donde me han sacado a mis hijos. Ellos han nacido sanos y fuertes, y si, yo he tardado mucho más en recuperarme pero no me importa, lo primero para mi era oírlos llorar y una vez ellos estaban fuera y bien a mi que me hicieran lo que quisieran, no me importaban las complicaciones, sólo ellos y nada más que ellos. Cuando le digo esto a papichulo me dice que porque digo eso, que lo que me pase a mi también es importante, que no tengo que arriesgarme a que me pase algo así por que así. No pretendo que lo entienda, pero las mamas que me estáis leyendo seguro que si.

Conclusión. Las dos experiencias son buenas, pero sin duda, vuelvo a la seguridad social. Como dicen mis clientes ” para cualquier complicación no hay nada como la SS”.

¿ME CONTÁIS VUESTRAS EXPERIENCIAS?


¿PREFERÍS HOSPITAL PRIVADO O PUBLICO?

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8 Comments

  • Reply
    Airi Algo mas de nueve meses
    11 Enero, 2016 at 21:10

    Es bueno conocer la experiencia en los dos Hospitales. Nosotros tiramos por la SS, de hecho el Hospital que nos toca es el de referencia en la provincia con salas de dilatación individuales, etc. Así que espero salir de allí con una buena experiencia.
    Yo prefiero ir sin tener un parto idealizado porque nunca se sabe lo que puede pasar. Mi madre tampoco dilataba y sus dos hijos nacimos por cesárea. Así que es mejor no llevar ninguna idea en mente para no tener disgustos y que sea lo que tenga que ser. Con tal de tener al bichillo sano a mí, sinceramente me da igual.
    Un beso!!

  • Reply
    mami esto es chuli chuli
    12 Enero, 2016 at 06:41

    Es lo mejor. Ir sin una idealizacion de parto y que vaya surgiendo. Nosotros volvemos al lublico porque sinceramente la unica diferencia que le veo es la comodidad de estar sola…. Un abrazo y en nada tienes al peque!!

  • Reply
    emmaysumama
    12 Enero, 2016 at 12:40

    Hola!!! A mi me costó mucho quedarme embarazada, en la seguridad social me dijeron con 27 años que no iba a poder tener hijos y me hice un seguro privado para que me miraran también. A los pocos meses me quedé embarazada. Yo di a luz en un hospital privado y la verdad es que estoy my contenta con la decisión. Nos trataron fenomenal tanto a mi como a la niña. Si tengo otro iré al mismo hospital.
    Espero que todo te vaya fenomenal!!!!

  • Reply
    mami esto es chuli chuli
    12 Enero, 2016 at 15:01

    Lo bueno que tienen los provadoa es que la atención es muy buena, excepto contadas excepciones. A mi la verdad me fue bien y sobretodo despues de lo mal que lo pase con el primero, pero no me salía rentable. Me alegro de que pudieras tener a tu bebe. Hay médicos que tiran la piedra y esconden la mano sin buscar mas soluciones. Muchas gracias. Ya queda poquito. Besos!!!!

  • Reply
    Paty Melocoton
    13 Enero, 2016 at 02:00

    Mis dos hijos nacieron en un hospital público y estoy super contenta con el que tenemos: salas de dilatación individuales, habitaciones también individuales, un personal atento y profesional.
    Aunque lo que más valoré es que tiene uci neonatal.
    En mi caso todo fue bien en los dos partos (el primero cesárea y el segundo natural) pero estaba más tranquila sabiendo que si algo iba mal todo estaba allí mismo y no había necesidad de traslados y cosas así.
    Un saludo!

  • Reply
    mami esto es chuli chuli
    13 Enero, 2016 at 08:49

    Eso me pasa a mi con este. Al ser cesárea la verdad me da mucha tranquilidad las ucis y las reas del publico por cualquier complicación. Gracias por comentar!!!

  • Reply
    La Hobbita
    15 Enero, 2016 at 14:13

    Nosotros estamos doblando porque, sinceramente, nos asustamos mucho después del aborto. Además, al no trabajar no me supone mayor esfuerzo que el ir dos veces a hacerme las pruebas y realmente estoy tranquila sabiendo que los profesionales están coincidiendo en la mayor parte de las pruebas (menos la dra. Meritene xD).

    Sin embargo, el parto hemos decidido irnos al público. Primero por la ectasia piélica. Segundo porque a este paso, yo también me voy a comer una cesárea con patatas y, sinceramente, a mi me deja más tranquila el protocolo de dejarme en reanimación 2 horillas controlada por dos matronas de la SS que el subirme a una planta en la que 2 enfermeras se ocupan de 12 de la privada. Yo es que ya he visto alguna que otra complicación en cirugías abdominales y, sinceramente, me quedo más tranquila si se que me controlan, aunque no pueda estar con mi bebota.
    Además, me quedo también más tranquila con las unidades de neonatos de la pública.

    El puerperio… pues no se. A lo mejor sigo doblando. O a lo mejor no. Ya iré contando lo que decido.

    Un abrazo 🙂

  • Reply
    mami esto es chuli chuli
    16 Enero, 2016 at 12:03

    Yo también fui a los dos con el mediano, iba tanto a las revisiones de la seguridad social como a las de mi seguro privado.
    Con este, estoy yendo a mi ginecologo privado y a las revisiones de la seguridad social pero será el quien me haga la cesárea porque trabaja en el hospital que nos toca de referencia.
    Yo soy de las que piensa que unas segundas opiniones son buenas, sobretodo en el tema de los embarazos, y si todo va bien solo te ven 3 veces, que aunque ellos consideren suficientes para mi son poquitas.
    ES verdad que la Rea de la seguridad social no tiene nada que ver con la de un hospital privado, y yo lo he vivido en los dos.

    Seguro que va genial y tu habi se da la vuelta. Vamos a mandarle toda nuestra fuerza.

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