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¡¡¡ SUPERMAMA!!!


Soy una supermama, si si como lo oís, no me he vuelto loca, pero tengo el ego subido hoy y os digo a voz de grito que soy una Supermama. 



¿no me creéis? ¡Seres incrédulos todos vosotros!

Os lo voy a explicar, Abrid bien los ojos.


Soy una supermama porque por las mañana me levanto, hago mi café, soy capaz de bebérmelo en dos tragos, preparo los tazones, cacaos solubles y pajitas, almuerzos y carteras y me lanzo a la habitación de pequeprincipes ropa en mano a empezar a vestirles. Pongo pantalones, camisetas, babis, zapatos.Mientras papichulo viste al otro, me lanzo a calentar leches a toda leche. Hago un calculo mental rápido, si la leche es de la nevera 1,20, si la leche la he sacado de la despensa 50 segundos, si las he tenido que mezclar porque se me ha acabado a la mitad 1 minuto. Leches preparadas, tiempo récord. Miro reloj. Me faltan 15 minutos para salir de casa. 

“mama mi leche quema”: ¿como? “que mi leche quema”.
 No puede ser, si la de Fran era de la nevera, y la que se ha mezclado era la de Mario, o ¿era al revés?. 
Recorro el pasillo en cero coma segundos. Abro nevera, saco leche, echo leche en el vaso, guardo leche en la nevera. Recorro otra vez el pasillo en menos de cero coma. 

Empiezo a hacer la cama de Fran, ¡que cómodas son estas colchas!, ¡que bien se quedan!, hago la cama de Mario, coloco peluches, 3 en cada cama, porque la noche anterior querían el dinosaurio, el tigre y la orca. Coloco los libros en las estanterías, porque Mario a parte de los 3 peluches duerme con algún/algunos libros,  y alguna que otra cosita mas (dicese de figuritas de tiburones, formas geométricas o cualquier otro objeto el crea conveniente y que todavía puede meterse en su cama).

Me voy a mi habitación mientras pregunto, ¿chicos habéis terminado la leche? Pues lavaros los dientes. Hago mi cama, y vuelvo a pensar, ¡que incomoda es esta colcha!. Tardo una eternidad, tirón de aqui, tirón del otro lado. 
Miro el reloj, ¡oh dios mio! 3 minutos y me tengo que ir. Papichulo va armado con peine en una mano y colonia en la otra, cual pistolero del oeste, dispuesto a encontrarse con algún pequeño forajido para adecentarlo. 

Voy al vestidor, me pongo lo primero que pillo. Me voy al cuarto de baño, me lavo los dientes, me echo el maquillaje, un poco de mascara de pestañas y colorete, desodorante, colonia, y ¡vamos chicos que no llegamos!

Papichulo no quiere ni mirarme, por si por mi boca saliera algún piropo mañanero.

Los sube al coche, yo me amarro el cinturón,miro por el retrovisor, están listos. Salgo de la cochera y me dispongo a dejar a cada uno depositado en sus respectivos coles. Llego al semáforo, ¡jolín lo que tarda este semáforo!, por fin verde, sigo. 
Lo que me faltaba, el guardia ya está en su sitio….¡ Pero hombre que los demás también vamos a los colegios no solo los peatones…….!
Me da paso, correeeeee pienso, corre que no llegas. Aparco, toco el timbre, saco a Mario, lo dejo, repaso rápido a todo esta bien, me monto en el coche, arranco, piso el acelerador, allá vamos. 

¿Mama voy a llegar el primero? No cariño, lo importante es llegar antes de que suene la sirena, da igual si el primero o el último, todos entráis. 
Callejeo antes de meterme en dirección cole de Fran. Paso por delante de casa de mi madre, donde mi hermano, todavía en zapatillas de casa, esta esperándonos en el porche para darle un beso de buenos días a su sobrino, pero me limito a decirle adiós con la mano, cual la reina Isabel de Inglaterra,  porque si aparco allí no llego ni de coña.  Veo la risa de mi hermano por el retrovisor. 

Aparco en la puerta del cole, dejo a Fran, besito, espero a que toque la sirena, repaso rápido con las madres y me voy. 

Voy al supermercado, compro, a la ferretería y compro y me voy al trabajo. Al llegar al armario para ponerme mi bata de trabajo, me doy cuenta de que llevo la rebeca del revés, y me he paseado por medio pueblo enseñando las costuras. 

Me pongo mi bata y empiezo a despachar en el mostrador. Entro a la parte de dentro y mi compañera me dice, anda, ve al cuarto de baño y corrigete el maquillaje que parece que lo has echado a martillazos esta mañana.
Me voy al baño, me miro al espejo, me lo  corrijo y adecento un poco, y entonces me miro por si hoy me  he puesto un pendiente de cada, pero no, hoy los llevo bien. 

Me río,  y paso mi jornada de trabajo (ni mejor ni peor) y la termino. Voy a recoger a los peques, los monto en el coche y me voy a mi casa. Hago la comida, recojo la cocina, pongo una lavadora, y me siento un poco a descansar (no todos los días). Llevo a Fran a fútbol, luego al parque, tengo tiempo para plastilina y manualidades,  luego ducha y cena. 
¡Y todavía engordo, pues no lo entiendo jejeje!

Y entonces unos días después de saber que voy a ser mama por tercera vez, sangro, y sangro mucho, y me ingresan, y me dicen que reposo absoluto en una cama. Y el mundo se te viene a los pies, ¿que vas a hacer ahora? Como vas a recorrer tu pasillo en cero coma segundos, como vas a  explicarle a tu madre el estudio de segundos de calentamiento de leche en el microondas, que según la época del año y dándote cuenta de que ahora hace mas calor que hace unas semanas tienes que variar.  Como vas a acostumbrarte a que una señora tenga que venir a casa 3 veces a la semana porque tu no puedes ni coger la escoba. Lloras por la impotencia de que te has creído tan válida, que de repente te has dado cuenta de que dependes tanto de los demás que sin ellos no puedes hacer nada. Y te sientes malamadre y malamujer.

Hasta que me dí cuenta de que era una egoísta. Porque se que esto es temporal, porque gracias a dios mi bebe esta sano y mis dos hijos son unos soles, que se portan estupendamente y me ayudan. Porque ¿de que sirve creerse supermama así?. Todas somos  supermamas, pero no porque seamos capaces de hacerlo todo, que no lo somos, sino porque tenemos hijos, hijos que nos quieren y nos adoran, que nos miman, y que son capaces de notar nuestro estado de ánimo. Hijos que no nos guardan rencor, que nos besan, que nos achuchan, que nos dicen lo que somos para ellos y cuanto dependen de nosotros. Hijos que aunque no puedas salir con ellos a pasear, les basta con que estés con ellos, a su lado, acompañándoles.

Ahora que ya no corro tanto, me he dado cuenta de que era una mama estresada aunque feliz,pero estresada,  y ellos no  me quieren más porque haga más cosas, no, ellos me quieren porque soy su mama, la que se sienta con ellos y les escucha y con eso les basta. 
Y me ha costado convencerme 100% tomarme las cosas así. Me he visto obligada a bajar el ritmo y me he dado cuenta que muy poquito les hace felices,  que yo sonrio más, disfruto más… 

Así que a todos y todas la que estáis leyendo, os digo que si que soy un SUPERMAMA, porque tengo dos hijos que para mi son estupendos y porque yo quiero creérmelo “oye” 

Psicologicamente este embarazo está siendo más duro que los otros y yo necesito cambiar mi aptitud y creo que lo estoy consiguiendo. Sonrie, vive, disfruta. 

Ven, ven, si, si, tú,….. acércate te voy  a decir una cosa. 

TU TAMBIÉN ERES O SERÁS UNA SUPERMAMA. 

QUE TENGÁIS UN BUEN DÍA

El próximo será de como necesito unas vacaciones sin niños, aunque los quiera a morir juas juas. 

¡supermamas, contadme cositas!

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