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Una sonrisa

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A todos nos gusta ver a un niño sonreir. En realidad cuesta tan poco hacerlos feliz, y cuando esto pasa suele expresarlo con una gran sonrisa, a veces acompañada de carcajada, otras solo el esbozo.

Desde que nacen, los observamos atentos, atisbando en su carita cualquier gesto parecido a una sonrisa. Recuerdo que cuando nació el mayor el pediatra me preguntó en la revisión de los 15 días, ¿sonríe?. Mi respuesta fue si, alguna sonrisa le hemos visto, ¿pero será involuntaria, no? pregunté yo. El me respondió que si, que son gestos involuntarios, pero que un bebe sonriera era muy importante y significaba que estaba bien en muchos aspectos.

Ahora que tengo a pequeña Julia, me paso los días delante de ella, gesticulandole y diciéndole cosas bonitas esperando esa sonrisa que me tiene ganado el corazón. Apenas tiene dos meses y ya hace unas semanas que sonríe, sonríe con el ajooooo, sonríe cuando está acostada y ve que te acercas a cogerla, sonríe cuando escucha a sus hermanos.

Según van creciendo, esa sonrisa se convierte en carcajadas, en instantes de complicidad que terminan en sonrisas, en bromas, en saludos, en palabras que no son palabras, en amistad, en amor, en cariño, en todo aquello que se puede expresar con tan solo una sonrisa.

¿Realmente es tan importante una sonrisa?

Habrá respuestas de todo, pero una sonrisa suele ser señal de FELICIDAD. Cuando mis hijos me ven concentrada en algo me suelen decir: “Mama ¿porque estas triste?. No estoy triste les digo, solo concentrada o pensando. A ellos les gusta verme feliz, y con ello no quiere decir que este todo el día con una sonrisa, pero si feliz.

Hay veces que sonreímos por educación y en ese momento lo que nos apetece es torcer el morro, y otras veces sonreímos solo por obligación, cuando preferiríamos permanecer impasibles y ajenos.

Algunos seres humanos tienen la capacidad de distinguir las expresiones, solemos diferenciar si la sonrisa ha sido de cortesía o ha sido por obligación o por simplemente quedar bien. Pero realmente ¿apreciamos la realidad?. El otro día oía que  vivimos en un mundo de prejuicios, de sociedades del que dirán y de la envidia. Del te sonrío pero te doy la puñalada por la espalda. Del miedo.

Los niños no son conscientes de esto. Ellos quieren ver sonrisas, ver felicidad.

¿Pero cuanto cuesta una sonrisa?

Que  buena pregunta verdad. Pues depende sería la sonrisa. Realmente cuesta muy poco. Solo arquear un poco la boca hacia los lados y apretar lo mofletes. ¿poco verdad?, poco para lo que a veces tardamos en sonreír.

Cuesta sonreír cuando nos encontramos inmersos en malos momentos, cuando estamos enfermos o tenemos enfermos cerca, cuando nos enfrentamos a realidades difíciles, cuando no somos felices, cuando tenemos miedo, o simplemente cuando no nos apetece.

 ¿Y si tenemos niños? ¿sonreímos? Ellos son ajenos a nuestros males, ellos no entienden de miedos, de dolor, ni de enfermedades, ellos quieren sus sonrisas.
Se suele decir que son la alegría de las casas, que quitan las penas, que nos sacan las fuerzas cuando no las tenemos, pero:

¿Y si es el niño el que no puede sonreír?

Hace unos meses en mi pueblo empezó una campaña de recogida de fondos que se llama sonríe por Paula. Paula es una niña que tiene el síndrome de Moebius. Es un síndrome extremadamente raro causado por la falta de  desarrollo de dos nervios craneales, causando parálisis facial y falta de movimiento en los ojos. Paula es de la edad de mi hijo mayor, y su mama comentaba que a ella quería a su hija tal como era, pero que Paula le pedía sonreír. Quería sonreír como los niños de su edad ( va a por los 5 años). Eso que nuestros hijos hacen tan a menudo y que apenas requiere nuestra atención son los desvelos de esta niña. Y tanto es así, que sonreír le cuesta muy caro, no ya económicamente, que también y en lo que el pueblo se está volcando, sino que tiene que pasar por un quirófano para ello, lejos de su casa, de sus amigos, con lo que una operación conlleva. Sus papas comentaban tienen miedo (yo también lo tendría) pero que la pequeña les pide una y otra vez que lo que más desea es sonreír, y ¿que mayor logró hay para los papas que hacer cumplir los sueños de nuestros hijos?. Sonreirás Paula, seguro que sonreirás. 

Esto me hace reflexionar, ¿disfruto de las sonrisas de mis hijos?, ¿les doy el valor que realmente tienen?¿soy consciente de lo importante que es verlos sonreír?. Pues a veces si, y a veces no. Muchas de esas sonrisas las disfruto y  otras muchas las ignoro. Quizás estoy haciendo otra cosa, o pensando en las cosas que tengo que hacer, o simplemente inmersa en mi mundo,  y estoy perdiéndome sus sonrisas, estoy perdiéndome tantas cosas. Y no es que tenga la sensación de haberme perdido mucho, que va, he compartido mucho con ellos y espero seguir haciéndolo, pero hay veces que echas la vista atrás y se te han escapado pequeños gestos, pequeños momentos, pequeños logros, pequeñas inquietudes, pequeñas sonrisas.

Ahora que cada día vemos en las televisiones niños refugiados, niños de países subdesarrollados, niños que viven por debajo del umbral de la pobreza, niños que apenas tienen nada, que lloran mientras se nos parte el alma, pero que son felices con tan poco, ¿somos conscientes de lo importante y lo poco que cuesta sonreir?.

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10 Comments

  • Reply
    Carol mamá ríe
    4 Abril, 2016 at 07:27

    Qué bonito post y qué interesante por la información que contiene!!! Yo siempre he sido…palabras de mi madre…un cohete, parecía que me costaba dinero sonreir…quién lo diría verdad!? pero desde que llegó a mi vida UNMF, todo cambió en mí y hasta esto, cuando tanto me costaba atisbar una sonrisa, desde que él nació me paso el día riendo jejejeje

  • Reply
    La Hobbita
    4 Abril, 2016 at 09:08

    Vaya, siento lo de Paula, no conocía su caso U_U. Habi sonríe desde la primera semana (también involuntariamente, claro) pero hace unos tres días, creo que empezó a ser consciente de lo que hace. Y no se a ti, pero a mi se me infló el corazón y acabé yo con una sonrisota tonta pintada en la cara ^_^.

    Un abrazo 🙂

  • Reply
    mami esto esta chuli
    4 Abril, 2016 at 16:24

    Muchas gracias guapa. La verdad es que los niños nos lo cambian todo, ¿a que te sientes bien riendo?Un besazo

  • Reply
    mami esto esta chuli
    4 Abril, 2016 at 16:26

    Ayyyy, como se dice por aqui, se te ha caido todo al suelo jejejeje. Julia ahora sonríe mucho y nos encanta. Un besazo

  • Reply
    Papá Cavernícola
    4 Abril, 2016 at 20:00

    Pues yo soy de los que le cuesta sonreir aunque cuando toca reir no me cuesta mucho, reir a carcajadas, y creo que mi hijo está heredando esa pequeña manía de disimular la sonrisa. Aunque realmente con él es difícil no encontrarme sonriendo 🙂
    Saludos!

  • Reply
    UrbanMon
    5 Abril, 2016 at 07:38

    Me encanta ver a la gente sonreir, por eso me parece muy triste que cualquier enfermedad impida a un niño que lo haga. Es el fundamento de su felicidad.

  • Reply
    Arantxa en mi cajón de sastre
    5 Abril, 2016 at 10:28

    Qué bonito es ver a la gente sonreír, decía mi abuela, y la verdad es que es verdad. A mí a veces me cuesta pero voy a intentar hacerlo más a menudo. Y ver la sonrisa de un niño es lo mejor de este mundo.
    Pobre Paula, a ver si lo consigue.

  • Reply
    mami esto esta chuli
    5 Abril, 2016 at 18:48

    Los peques nos sacan las sonrisas. Son tan inocentes y felices. Gracias por pasar!!

  • Reply
    mami esto esta chuli
    5 Abril, 2016 at 18:52

    Yo soy muy risueña y por eso me conmueve que la niña pida poder sonreir. Un beso

  • Reply
    mami esto esta chuli
    5 Abril, 2016 at 18:52

    Seguro que lo consigue. Hay que sonreir.

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